Tú única libertad consiste en la posibilidad de elegir dónde dirigir tu atención, cuánto de ella dar en cada momento al mundo exterior y cuánto, en ese mismo momento, al mundo interior. Recuerda: el mundo exterior es más que los objetos externos. Es también tus reacciones de gusto y disgusto, y tus pensamientos, y aquellas de tus sensaciones, tales como dolor y tensión, que orientan tu energía hacia fuera.
J.Needleman
