Los pensamientos son opiniones que le imponemos a la realidad generándonos mucho sufrimiento.
La psicohigiene de la mente se caracteriza por fabricar pensamientos útiles, aquellos que nos mantienen fuertes, conducen a la acción y abren puertas de sentido a lo que vivimos.
Y, por otro lado, por inhibir la segregación de los inútiles, aquellos que pelean groseramente contra los hechos y nos hacen permanecer en círculos concéntricos de reconcomio mental, desplazándonos del presente hacia el pasado o el futuro.
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